Me levanto pronto, me asomo a la ventana y aún es temprano para que haya aparecido algún "drari" por la plazoleta. Busco algunos dirhams que tenga mi madre en su monedero, hemos quedado en ir al niari para ver a Mustafa. Empiezan a llegar algunos, Daniel ya está ahí abajo, también veo aparecer a Montejo, coño está Carli, a Sergio tendremos que ir a buscarlo a su casa,.... Ya estamos todos, pensamos que deberíamos hacer algo, quizás irnos unos días a Cabo Negro, ¿cuánto nos vamos a llevar?. Esta vez me toca a mí y a Montejo ir a ver a Mustafa que creo ha traído algo nuevo, negro y aceitoso.
De vuelta a pabellones es el momento de dar cuenta del tema, pero en este banco NO joder que estamos en frente de mi casa!, ¿y si nos vamos al boquete?.
Después de comer volvemos a vernos en el mismo sitio, ¿dónde si no?. Alguien ha traído "al cora", sudaremos y nos reiremos un poco mientras va a atardeciendo.
Al anochecer es el momento de dirigirnos al monte a tomar un té y jugar unas partidas al parchís (todo un acontecimiento!). Algunos tendrán que esperar turno, no está mal pues alguien tiene que tener las manos libres. Es nuestro pasatiempo favorito (té, yúen y parchís).
De vuelta a pabellones es la hora de cerrar el día, un último tiento al material del niari y a dormir que mañana puede ser "otro gran día como el de hoy".
domingo, 2 de diciembre de 2007
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